¡Qué glorioso y santo y grande
Es tener en los cielos un Padre!
Un Padre justo, un Padre bueno,
un Padre lleno de ternura
que me cobija en su regazo de perdón.
Un Padre manso, un Padre santo,
un Padre inocente y puro,
un Padre suave,
un Padre dulce como miel.