Memorias de un peregrino

Tras mis pasos fui dejando experiencias y caminos

por momentos tan despacio

que pensé: “no puedo, hacia donde voy sin credo”.

Desperté porque dormía en una vida tan estéril,

fe es lo que no tenía

y pensé: “no puedo, hacia donde voy sin credo”.

 

Hacia donde voy, quise probar

a caminar y las cuestas crecían

continué a la deriva hasta poder arribar.

 

Desde el Gozo vi las torres, sus campanas anunciaban

Compostela destellaba

y una luz prendía, en mi corazón nacía

una nueva esperanza al cruzar la puerta Santa,

vi el sagrario y vi la vida

y una voz me dijo: ¡te he esperado, Hijo mío!

 

En Santiago vi a un testigo fiel

que me invita a ser apóstol peregrino

siempre en el camino, un camino de fe.

En Santiago vi, al que anunció

la palabra de Dios, Apóstol peregrino,

siempre en el camino, un camino de fe.

 

 

2008 © San Pablo Comunicación SSP