Gracias por el bautismo
que nos limpia el corazón.
Gracias por el bautismo
que nos hace hijos de Dios.
Un día Jesús se fue a bautizar
en las aguas limpias del río Jordán.
Allí se encontró con su primo Juan
que se puso muy feliz al verlo llegar.
El agua, el aceite, la vela y la cruz,
en cada bautismo se acerca Jesús.
Y son estos símbolos llenos de luz
lo que hacen la Iglesia, y en ella estás tú.