
Desde hace años cada domingo, a las nueve y cuarto de la noche, un grupo de gente compartimos voz e ilusión al acompañar la Eucaristía con el canto. Es en la Iglesia de los jesuitas en Valladolid. Somos muchos cantando –aunque en este disco cantemos unos pocos-, y muchísimos más celebrando. Y es que celebrar juntos la fe, la vida, la historia, las búsquedas y el encuentro es un privilegio y una oportunidad, por lo que solo podemos estar agradecidos.