Apostoles.es
Apóstoles: ¿Cómo fue tu
encuentro con Cristo?
Martín
Valverde: Fue un proceso,
donde Dios pensó en cada momento y eligió a las personas correctas para llevarme
hasta Él.
Te
podría decir que todo comenzó desde mi niñez en la cual mis dos grandes amores
se fueron conjuntando: Dios por un lado con la enseñanza catequética del colegio, (estudié con los salesianos) que me
daría las bases y las semillas para ser regadas más tarde en mi juventud adulta.
Y por otro lado la música, para la que sabía que traía un don, no tanto en el
hecho de cantar, pero sí en el hecho de vivirla, de ejecutarla, de promoverla y
promoverme a través de ella.
Para
mis 18 años ya mi hermana Grettel había vivido su
encuentro en un campamento para jóvenes y su vida era otra, llena de vida, de
luz, de alegría. Mi madre había vivido el proceso de estar desahuciada de cáncer
y vivir una recuperación milagrosa (se dice rápido). Lo cierto es que ellas dos,
aunadas a otros colegas amigos, fueron las encargadas de ir metiéndome en esto
del Evangelio, de Jesús.
Yo asistiría a un campamento en Julio de
1981 en donde, después de mi propio proceso (unos dos años) accedería a vivir y
tener ese encuentro, no sin el miedo lógico al fanatismo, o al sectarismo que se
puede dar por falta de cuidado en estos grupos de la
Iglesia.
Pero no fue así,
muy por el contrario empecé en un grupo Ecuménico llamado Juventud Nueva y fue
una cuna maravillosa para mi persona, para mi familia y para mi capacidad
musical de transmitir el Evangelio. Aún siendo un grupo ecuménico, lo que logró
fue afirmar mi identidad como católico y el respeto y cariño por personas de
otra denominación.
Apostoles.es: ¿Cuándo y cómo
comenzaste tu carrera musical?
Martín
Valverde: La secular, desde
que me acuerdo, ya para los 16 me pagaba mis estudios y aportaba a la casa con
la economía que hacía en esto de andar en la
tocada.
Pero si hablamos
de la parte Cristiana entonces fue justo después de mi encuentro. Dios fue
tremendamente mañoso y sabio en no tocar el tema de la música hasta después de
que Él y yo habíamos definido nuestras posiciones, pues hasta hoy me queda claro
que Dios no me contrató para esto, sino que me salvó y por eso le puedo servir
en esto. Esto fue en Costa Rica en Julio de 1981.
Apostoles.es:
¿Tu
familia está implicada también en tus proyectos?
Martín
Valverde: Al 100%, lo estuvo
primero mi familia de origen (mi madre y mi hermana) y lo están ahora mi Esposa
y mis hijos. Aunque bueno, si ponemos la balanza en donde va, es mi esposa Lizzy la que más ha cargado esto siendo toda una misionera
de retaguardia. No solo apoyándome sino más allá, creyendo en nuestro llamado
como familia, como matrimonio.
No
ha sido fácil, ni lo será nunca, por menos de lo que hemos vivido como familia
han tronado muchos matrimonios, pero somos ciertos en las reglas de la
comunicación y de la Gracia del Matrimonio. No creemos que sea por automático,
pero lo cierto es que si se invoca se recibe.
Apostoles.es: Con tanta actividad,
celebrando conciertos por todo el mundo. ¿Tienes tiempo para producir nuevos
trabajos?
Martín
Valverde: Dice el maestro
Serrat que él no cree en la inspiración de per se, sino que
cree en la disciplina de componer y que en eso se muere un poco cada vez que se
logra. No sé si tengo tiempo, pero que tengo que tomarlo, lo tengo que hacer, no
queda de otra. Para haber inspiración debe de haber
transpiración.
Apostoles.es: ¿En qué nuevo proyecto
trabajas en este momento?
Martín
Valverde: Tengo dos encargos
y uno personal. Del personal te digo otro día, y de los dos encargos puedo
hablarte autorizadamente de uno de ellos, es un maravilloso trabajo que me
encargaron desde España para el año de San Pablo. Cosa que agradezco demás, pues
estoy haciendo canción todos estos años de tener a Pablo en la memoria de mis
trabajos bíblicos y pastorales, esperamos para Octubre poder hacer una gira por
la Península para presentar el material.
Apostoles.es: ¿Cómo te ayuda tu
trabajo en tu relación con el Señor?
Martín
Valverde: Es exactamente al
revés, es mi relación con el Señor la que me ayuda en el trabajo, en el vivir, y
en el ser de cada día. No hay trabajo en el mundo que no tenga su etapa de
pesadez, de cansancio, de siembra, pero se hace confiando en un llamado que Dios
nos dio, y no en una oportunidad que se nos presentó y quisimos aprovechar en su
tiempo.
Apostoles.es: ¿Cómo ves la idea de que
surjan nuevos métodos que permitan acercar al Señor a la
Gente?
Martín
Valverde: La época en que la
Iglesia traía a la gente va quedando atrás, nos toca ahora no solo traer, sino
atraer. Sin triunfalismos que al final son suicidas para nuestra fe, pues al
pensar que somos los mejores y que no nos pueden decir nada, firmamos nuestra
sentencia de final. (no de muerte porque esto no muere, pero sí nos
descalificamos para poder seguir corriendo)
En
América estamos viviendo una concienciación de que no basta con ser discípulos,
sino que nuestro llamado está unido a nuestra misión. Ya desde tiempos de Pablo
VI había quedado claro que la Iglesia vive para evangelizar. Juan Pablo II diría
que lo hiciéramos con nuevos métodos, nuevo ardor, y nuevas expresiones, por eso
todo lo que se pueda hacer al respecto es bienvenido.
Fuente: http://apostoles.es/entrevista/Entrevista%20-%20Martin%20Valverde.html