Vida Nueva
(Glòria Carrizosa-
Foto: Nacho García-Casarrubios) Georgina Blanch y Juanjo
Borredà, cantantes; Àlex Molina y Éric Díaz, guitarristas, Juanjo
Gutiérrez (J.J.), bajista; Carles Astor, percusionista; Jaume
Palau, batería; y David Romero, técnico. Están el 15 y 16 de marzo
en Madrid para presentar el nuevo CD de Kairoi, Caminando. Aunque este
grupo musical cristiano empezó hace 30 años –ya es un viejo conocido de muchos
que han tarareado sus canciones y gracias a ellas han profundizado en la
oración–, éste es el primer CD para los componentes actuales del grupo (sólo
Jaume, marista, está en el grupo desde sus inicios).
“Nuestras letras han evolucionado,
como la sociedad ha cambiado. Cuando empezó Kairoi yo no había nacido –afirma Georgina,
natural de Mataró (Barcelona)–. Antes cantaban ‘Alabaré a mi Señor’, y ahora
decimos ‘Rompemos molduras y estructuras viejas’, pero también somos Iglesia”.
Caminando sale a la luz para conmemorar el centenario de la presencia marista
en el Monasterio de las Avellanas (Lérida). Todos los componentes del grupo han
vivido las impresionantes Pascuas Jóvenes que los maristas organizan allí desde
hace años. “Éste es un conjunto de canciones que emanan sensaciones, recuerdos
que puedes tener en relación con el Monasterio. Pero no hemos querido hacer un
disco cerrado, cualquiera que lo escuche puede hacerlo suyo”, comenta J.J.
“La que más me gusta cantar
es ‘Somos Iglesia’, porque la letra es superfresca –dice Georgina con el
entusiasmo de sus 20 años–. Huele a renovación, apoya a los jóvenes en su
camino, sus dudas”. Juanjo Borredà, cantante y profesor en los maristas, ha
escrito la mayoría de las letras, aunque “todos han aportado sus experiencias”.
Durante varios veranos, él ha sido monitor de niños con discapacidades
psíquicas y motrices. A ellos va dedicada la canción rumbera ‘No pasa ná’.
“Queríamos hacerlos presentes en la cotidianidad, en la Iglesia”. Ellos mismos
admiten que les impactó cantar en Lourdes ante los enfermos: “A veces tenemos
prejuicios para tratarlos. Pero durante el concierto desprendían una gran
energía, cantaban y lo vivían como si fuésemos pop-stars”, recuerda
Georgina.
Kairoi ha empezado a ofrecer
conciertos a alumnos de Primaria. “Creemos en la música como medio de
evangelización –afirma Juanjo–. Es un proyecto muy estimulante hacer que los
niños puedan descubrir la fe de una forma vivencial”. El siguiente paso es
llegar a los adolescentes. La estética del grupo puede conectar con los
jóvenes, que ven que estos cantantes católicos son como tantos otros. “No es
una pose, somos como somos, podemos llevar un piercing o pendientes… No
intentamos convencer a nadie, sólo transmitir emociones y aportar nuestras
vivencias del mundo y de la fe”, añade Àlex.
El primer concierto de la
gira será el 4 de abril, en la Pascua de las Avellanas. En Barcelona
presentarán el CD el 30 de mayo, y a partir de septiembre darán conciertos en
Madrid.
Georgina es el único miembro
de Kairoi que se dedica a la música de forma profesional. Estudió desde los
tres años en el Conservatorio de Música de Mataró, acabó Piano y continuó con
Música Moderna en Barcelona. Aspira a vivir de la música (ver En esencia) y
actualmente canta en una orquesta, pero lo que le apasiona es dirigir una coral
de gospel.
“Grabar este disco ha sido
un regalo precioso –agradecen a su productor David Palau y a la editorial San
Pablo–”. “Lo habitual en el mundo de la música es que cada uno vaya a su rollo.
La ilusión que hemos vivido aquí no se puede explicar. Por encima de todo,
somos amigos que sentimos la música, y esto se nota”, asegura Georgina tras
tantas horas de ensayos y de esfuerzo, que todos hacen de forma gratuita, y
convencida de que la mejor recompensa es compaginar estudios y trabajo con algo
que les aporta tanto.
Kairoi transmite, a través
de la música, su amor por la Iglesia, son un medio de evangelización moderno,
su juventud y frescura es la mejor forma de conectar con un público que está
ansioso de experiencias como ésta.
Una película: This is it, el homenaje póstumo a
Michael Jackson.
Un libro: Desde mi cielo, de Alice Sebold.
Una canción: Tu sonrisa.
Un deporte: cargar y descargar el camión…
Un rincón del mundo: el Monasterio de las Avellanas.
Un recuerdo de infancia: la representación de Els Pastorets de Mataró.
Una aspiración: poder dedicarme a la música.
Un deseo frustrado: no me gusta frustrarme, todo llega cuando tiene que llegar.
Una persona: Juanjo.
La última alegría: escuchar el resultado de lo que hegrabamos.
La mayor tristeza: la intolerancia.
Un sueño: que la gente vea la música como una profesión.
Un regalo: estar con Kairoi.
Un valor: la constancia.
Me gustaría que me
recordasen… por lo que vivo y soy.
Publicado el 12.03.2010 en
el nº 2.699 de Vida Nueva.